Me despierto, como cada mañana, con el día por delante. Se me presenta como una hoja en blanco en la que tengo que escribir algo. Yo quiero escribir mucho, mucho, pero el tiempo no da para tanto, tanto. Mi cabeza me dice que si que da, mi cuerpo me recuerda que no!

Cojo el tren hasta el centro y me bajo en Chatellet-Les Halles.
Allí hay tiendas y pretendo comprar un jersey. Hace un frío que pela (para mi temperatura corporal) y yo vengo con shorts y camisetas de tirantes! También quiero comprar un targeta de mobil francés porque me encontré un aparato y así puedo aprovechar para comunicarme con l@s amig@s que tengo por aquí.
Cuando consigo el jersey (la targeta todavía la estoy buscando) rojo (toma ya) me voy a la estación del Velib más próxima hasta el Louvre. Con la bicicleta empiezo a dar vueltas por la plaza del Louvre. El sol me da en la cara. Está lleno de gente y estoy sola. Y me siento sola. Y sonrío por ello.Y cosas que pasan. Yo con mis "pedaleares" dando vueltas de aquí para allá con la bici, se me acerca una pareja asiática (no consigo distinguir de qué país, no tengo el conocimiento) que quieren saber cómo tienen que hacer para entrar al museo...cuando les señalo con el dedo la cola...se quedan...y yo les suelto un "desolé" que dicen aquí. Pero l@s chic@s cariñosísimos me pregunta de donde soy, y yo que tengo ganas de hablar les acabo explicando mi vida! Ell@s son de Korea del Sur y hacía allá se llevan un ejemplar de estos! Ahí los cuatro "ejemplares":

Uno, dos, tres...
cuatro. No recuerdo sus nombres...y no me los apunté!
Me alejo del gentío. A lo lejos veo asomarse la Tour Effiel. Quiero verla. Quiero acercarme.
La sigo por los Jardines des Tuileries. Preciosos (y llenos de gente). Sabíais que París es el principal destino del turismo europeo? Deben sufrirlo (el turismo) como lo sufren en Barcelona? Ayer, leiendo este artículo, me lo preguntaba...
Paseo por los jardines, por el Sena, cruzo puentes, veo a gente, miro a gente, hablo con gente, cruzo calles, me paro, bebo. Dejo la bicicleta en una estación y sigo caminando. Me encuentro con la Maison Latino Amerique y entro. Siempre entro en lugares en los que creo que podría dar un concierto. Nunca se sabe a quién o qué puedes encontrar...y la coincidencia-destino me regala una exposición del artista paraguayo Fredi Casco .
Repongo alimentos en un super. Pedaleo hasta la estación de tren. Cojo el tren. Me canso. Llego a la residencia. Cocino. Como. Descanso. Me ducho. Me visto. Entro en el momento del día que no me pertenece: la noche. Y me adentro en ella en el local de jazz Sunset Sunside. Hay jam session en homenaje a Charlie Parker y quiero escuchar a los músicos. Voy en busca de ellos como los gatos en busca de ratones o lagartijas. Me los quiero comer. Los veo de lejos, me acerco a ellos sigilosamente. Los observo. Un buen rato. Miro cómo se mueven. Y si veo posibilidad, me avalanzo.
Buen miércoles.






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